Tarta de chocolate y naranja con crema de Mascarpone

Invierno,…  Andalucía,… naranjas!!… y qué naranjas!, la verdad es que están de vicio, así que buscando, buscando encontré esta receta, la tuneé un poco 🙂 y aquí está el resultado…

Ingredientes:

Para la tarta:

2 naranjas grandes

100 g de chocolate negro

3 huevos

280 g de azúcar

240 ml de aceite vegetal

25 g de cacao para repostería

250 g de harina

1 1/2 cucharadita de levadura

Para la cobertura:

100 g de nata

100 g de chocolate de cobertura

100 g de mantequilla

Para la crema de Mascarpone:

400 g de queso Mascarpone

85 g de azúcar moreno

Zumo de 1 naranja

Método:

Preparación del bizcocho:

1. Cortar la monda de una de las naranjas en tiras finas. Atravesar la otra naranja (sin pelar) con un pincho (para que entre el agua) y cocer todo en agua hirviendo. Sacar las tiras a los 15 min y reservarlas para adornar. Sacar la naranja entera a los 30 min y triturarla. Sí, con piel incluída :), de hecho es lo que más sabor le da.

2. Derretir el chocolate (microondas o baño maría) y dejarlo templar.

3. En un bol grande batir los huevos (no demasiado) y añadir el aceite y el azúcar.

4. Incorporar el puré de naranja (previamente enfriado) y el chocolate fundido a la mezcla anterior y remover bien hasta obtener una mezcla homogénea.

5. En otro bol mezclar la harina, la levadura, y el cacao. Tamizar y añadir a la mezcla del punto 4 poco a poco y removiendo.

6. Untar con mantequilla el interior del molde y añadir la mezcla.

7. Hornear a 180ºC durante 50-60 min.

Preparación de la cobertura de chocolate:

1. Calentar la nata hasta ebullición, sacar del fuego y añadir el chocolate en trozos pequeños y la mantequilla. Mezclar bien.

2. Para bañar la tarta, colocarla primero sobre una rejilla, con un plato debajo para recoger el sobrante. Bañar con la cobertura y dejar enfriar hasta que endurezca.

Preparación de la crema de Mascarpone:

1. Calentar el azúcar con el zumo de naranja al baño maría hasta que no se noten los granos de azúcar.

2. Mezclar con el queso Mascarpone.

3. Decorar la tarta con la crema. La cobertura de chocolate debe estar dura (que no se levante al tocarla) antes de decorar.

4. Esparcir las tiras de naranja cocidas sobre la crema.

No hay excusa para no hacer esta tarta, es sencillísima.

He de reconocer que me hizo gracia lo de cocer una naranja entera y por eso me decidí por esta receta 🙂 … es increible el sabor tan intenso que le da al chocolate! La crema es invención mía, pero creo que voy a patentarla, mi novio dice que se la comería a cucharadas 🙂

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Rollitos de canela con pasas

Ayer estrené mi libro nuevo de repostería!!! 🙂 … y no se me ocurrió otra cosa que intentar algo que nunca antes había hecho: ¡una receta con masa de pan!… sí, sí, de esas que llevan levadura de panadería y que implican amasar y amasar…y dejar que la masa crezca… y volver a amasar, …vamos, una tardecita entretenida 🙂

El resultado final, al menos en cuanto al aspecto se refiere, se parece bastante al de la foto, lo del sabor ya no lo puedo valorar porque nunca he probado los de Williams-Sonoma. En eso van a tener que ayudarme mis “probadores/as oficiales” :)… Necesito feedback!, ¿qué opináis de los rollitos?…

Ingredientes:

60 ml de agua templada

125 g de azúcar

6 g de levadura de panadería

15 g de mantequilla a temperatura ambiente

625 g de harina

1 cucharadita de sal

2 yemas de huevo

250 ml de leche templada

330 g de azúcar moreno

90 g de mantequilla derretida

155 g de caramelo líquido

2 cucharaditas de canela

90 g de uvas pasas (dejarlas en agua templada durante 15 min y secarlas antes de su uso)

Método:

1. Echar el agua templada en un pequeño bol, añadir un cucharadita de azúcar y disolverla. Espolvorear la levadura por encima y dejar reposar durante 2 min. Mezclar y dejar reposar de nuevo unos 5 min. Se formará una espumilla que se debe a la activación de la levadura.

2. En un bol grande mezclar 545 g de harina, 125 g de azúcar y la sal. Hacer un hueco en el centro y añadir la mezcla de levadura del punto 1. Mezclar lentamente hasta conseguir una masa que no se pegue (al menos no demasiado 🙂) y a la que se le pueda dar forma de bola.

3. Sacar la bola de masa del bol y amasarla sobre una superficie lisa y enharinada y usar la harina restante para ir espolvoreando la masa. Seguir amasando hasta conseguir una masa elástica y que no se pegue (unos 10 min aprox.)

4. Untar con la mantequilla a temperatura ambiente el interior de un bol grande y colocar en él la bola de masa del punto 3. Tapar con un trapo de cocina y dejar en una zona templada y lejos de corrientes de aire durante aproximadamente 1 hora y media, hasta que doble su volumen.

5. En otro bol mezclar 185 g de azúcar moreno, 30 g de mantequilla derretida y 155 g de caramelo líquido.

6. Repartir la mezcla del punto 5 entre dos moldes redondos. Los moldes deben de ser de unos 23 cm de diámetro y 8 cm de alto y mejor si no son desmontables, ¿por qué?… para evitar tener el horno en remojo dos días intentando quitar la maldita costra de caramelo quemado que se le ha quedado en el fondo :)… La mezcla de caramelo con el calor se vuelve completamente líquida y, si el molde es desmontable, se cuela por la ranura que hay entre el fondo y el lateral. Si los únicos que tenéis son desmontables usad una bandeja o papel de cocina para evitar al menos pringar el horno.

7. En un bol mezclar el azúcar moreno restante (145 g) y la canela

8. Una vez la masa haya crecido, trasladarla a una superficie lisa y enharinada y extendedla con un rodillo hasta tener un rectángulo de aproximadamente 45 x 25 cm

9. Untar con unos 30 g de la mantequilla derretida, repartir las pasas por toda la superficie presionando ligeramente para que queden pegadas y espolvorear con la mezcla de azúcar y canela.

10. Enrollar la masa empezando por el lado más largo y cortar rollitos de unos 2-3 cm, descartando los trozos del principio y del final. Deben quedar unos 14 rollitos.

11. Colocar un rollito en el centro de uno de los moldes del punto 6 y repartir otros 6 alrededor. Hacer lo mismo con el otro molde. Cubrir los boles y dejar reposar durante 45-60 min aproximadamente para que crezcan. He de reconocer que llegado este punto a mí no me crecieron mucho, la verdad, supongo que será una cuestión de levadura.

12. Usar la mantequilla derretida restante (unos 30 g) para untar los rollitos por encima. Meter los moldes en el horno precalentado a 180 ºC unos 30 minutos. A no ser que tengáis un horno estupendísimo que caliente igual en todos los puntos, os recomiendo que a los 15 minutos intercambiéis los moldes para que los dos reciban el mismo calor.

“Pero estos rollitos me quedan demasiado juntos, a nada que crezcan se me van a pegar todos!… seguro que he hecho algo mal”… Eso es lo que se me pasó a mí por la cabeza llegado este momento… calma, esa es la idea, los rollitos van a crecer hasta cubrir todo el molde y se van a pegar unos a otros, pero luego se separan con mucha facilidad, no os preocupéis.

13. Sacar los moldes del horno, colocar una rejilla encima y darles la vuelta (como si fuera un flan 🙂 ). Dejar enfriar y separar los rollitos.

LISTO!! … ¿Muy largo?, sí, es cierto, pero la mayor parte del tiempo se pasa en esperar que la masa crezca, por lo demás no es difícil. 🙂

Más regalitos…! :)

Esto de no respetar las fechas de obligado intercambio de regalos con tu pareja: navidades, reyes, día de los enamorados,… es una maravilla 🙂 … ¿Por qué? Pues porque acabas recibiendo sorpresitas cuando menos te las esperas…

No os voy a decir que este estupendo libro de repostería de Williams-Sonoma que me regaló ayer haya sido idea suya, … de vez en cuando hay que ir dejando caer “sugerencias sutiles” sobre lo interesante que es tal o cual cosa… 🙂 En cualquier caso no deja de ser una sorpresa, porque nunca sabes qué es lo que va a tocar, ni cuándo 🙂

Éste era uno de los principales candidatos a formar parte de mi biblioteca repostera,… bueno, hablemos con propiedad, era uno de los principales candidatos a iniciar mi biblioteca repostera 🙂 … y desde ayer, es el primer y único libro de repostería que tengo, por ahora…

La idea la saqué del blog de Bea Roque: El Rincón de Bea, lo consulto a menudo y la verdad es que tiene unas recetas geniales y muy bien explicadas. En una de sus entradas hablaba de libros de repostería interesantes, y he aquí uno de ellos 🙂

Buscando por internet a veces es difícil decidirse por un libro, porque la verdad no te cuentan demasiado sobre ellos. En el caso de los de repostería echo de menos alguna que otra foto, los apartados que tiene,… en fin, la información que podrías obtener ojeándolo en una librería. Por eso he creído que sería buena idea subir algunas fotos y contaros un poco cómo es este libro 🙂

Está compuesto de 8 apartados, que al parecer recopilan otros tantos libros del mismo autor:

Cookies&Bars: galletas, pastas de almendra, de chocolate,… y los típicos muñecos de jenjibre!… sí, como el de Shrek! 🙂

Muffins&Quick Breads: No sólo dulces, si no también salados, como los muffins de calabacín y los de tomate y queso de cabra :O 🙂

Coffee Cakes&Biscuits: bollos de crema con grosella, de arándanos con naranja,…

Cakes&Tortes: pastel de manzana y canela, de jenjibre, charlotte de frambuesas,…

Pies&Tarts: tarta de limón y merengue, de higos, de calabaza,…

Yeastes Breads: Esta parte me ha sorprendido, no sabía que vinieran panes y la verdad es que tienen una pinta estupenda: pan dulce de pasas, de canela, brioches!! 🙂

Fruit Desserts: puding de caquis, tarta de ciruelas,…

Custards&Egg Dishes: Suflés de manzana, de queso,…

Cada receta viene en una página, con la foto del producto acabado y un detalle que me encanta: en el margen siempre hay algún truco o información referente a la receta. Por ejemplo en una receta de muffins de arándanos te habla de los distintos tipos de arándanos que hay, en otra de bizcocho de explica como batir la nata para que monte bien,…

En las últimas páginas hay una serie de recetas básicas: masa para tartas, buttercream de vainilla, de chocolate, crema inglesa,… Es muy interesante, pero en esta parte no aparecen fotos y creo que deberían de incluirlas para ver el resultado final y hacerlo más ameno.

Finalmente hay 9 páginas con consejos y técnicas de repostería… muy pocas para mi gusto 🙂

La idea está muy bien, hay fotos de cómo se hace una base de masa para tartas, o de como se trabaja la masa para el pan, pero yo ampliaría esta sección. Hay truquillos de los profesionales que a los aficionadillos nos alegrarían la existencia… vale, sí, al final los acabas descubriendo… pero seguro que después de muchos kilos de azúcar y de harina gastados que habrán ido a parar inexorablemente a la barriga de tu novio… por la salud de nuestros respectivos:  ¡¡Necesitamos esos trucos!

Casi se me olvida: las recetas vienen en medidas americanas pero… ¡también en sistema métrico!… buen detalle, sí señor 🙂

Pues hasta aquí puedo leer, que diría la Gómez Kemp:)… Ahora sólo queda empezar a poner en práctica las recetas…

Cupcakes de zanahoria con buttercream de queso…

“…Uy!, qué raro suena eso!” -es lo primero que dijo mi novio cuando le conté lo que estaba haciendo…

“Ésto está de vicio, mañana se lo llevo a los del trabajo, seguro que no quedan ni las migas…” -eso es lo que dijo después de probarlos 🙂

¿Intrigados?… pues aquí os dejo la receta, para que los probéis y salgáis de dudas 🙂

La receta de los cupcakes la he tomado prestada de una web estupenda que últimamente consulto mucho, es de Alma, una chica que se dedica a hacer cupcakes (entre otras muchas lambonadas 🙂 -esta palabra creo que es gallega… os la traduzco: dícese de todas las cosas dulces y deliciosas-). El buttercream lo modifiqué un poquito para que fuera menos dulce… creo que quedó bien, pero ya me comentaréis los probadores oficiales 🙂

Ingredientes:

Para los cupcakes:

140 g de harina

1 cucharadita de bicarbonato sódico

1 cucharadita de canela

2 huevos

115 g de azúcar

120 ml de aceite de oliva. Usad un aceite de oliva suave para que no le de demasiado sabor a los cupcakes, si no lo tenéis usad aceite de girasol.

150 g de zanahoria

140 g de manzana

5 nueces troceadas

En la receta original se le añade también 60 g de pasas, a mí no me gustas así que he eliminado este ingrediente 🙂

Para la buttercream:

100 g de queso tipo Philadelphia. No compréis del desnatado porque sin grasa la buttercream no va a montar bien y no lo saquéis de la nevera hasta necesitarlo.

50 g de mantequilla a temperatura ambiente

150 g de azúcar glas

Método:

Preparación de los cupcakes:

1. Mezclar en un bol la harina, la canela y el bicarbonato sódico. Mezclar muy bien estos ingredientes para evitar zonas con una alta concentración de bicarbonato… ¿por qué?… pues por lo que he leído en alguna web, parece ser que el bicarbonato puede hacer que la zanahoria cambie a un color verde (nada apetitoso), el resultado es igualmente comestible, pero la apariencia más bien mala. Si el bicarbonato está bien distribuido no deberíais de tener este problema.

2. En otro bol batir los huevos con el azúcar y el aceite.

3. Pelar las zanahorias y la manzana y rallarlas. Intentar hacer este paso lo más tarde posible pare evitar que se oxiden en contacto con el aire.

4. Tamizar la mezcla del paso 1 y añadirla a la del paso 2, mezclando bien para conseguir una masa homogénea.

5. Incorporar la zanahoria y la manzana, mezclar y, finalmente, añadir las nueces.

6. Rellenar los moldes hasta aproximadamente 3/4 de su capacidad.

7. Introducir en el horno (precalentado a 160ºC) durante 20-25 minutos (a mí me llevó un poco más de 25min, pero mi horno no es demasiado bueno, creo que pierde calor por algún lado 😦 ). En cualquier caso, echadles un vistazo a los 20 min, porque parece ser que se puden quemar con facilidad.

8. Sacar del horno los cupcakes y dejarlos enfriar.

Preparación de la buttercream:

1. Batir la mantequilla con el azúcar hasta obtener una masa homogénea. Sí, lo sé, dije que no volvería a hacer una buttercream hasta no tener una batidora de varillas, pero soy una matada, y la he vuelto a hacer con mi batidora de cuchillas de toda la vida… que traballiño… 😦 

2. Añadir todo el queso crema, que debe de estar bien frío y batir hasta tener una masa blanca y cremosa.

Una vez que los cupcakes estén fríos, decorar con la buttercream… y lo que queráis: canela, nueces picadas, una zanahoria hecha de fondant o mazapán,… eso ya es cuestión de la imaginación de cada uno y de la disponibilidad de ingredientes 🙂

Nota: La buttercream les da un sabor muy bueno, pero tenéis que probarlos sin ella, el bizcocho en sí está de vicio… estoy pensando en hacerlo en versión tarta 🙂

Tarta Sacher :)

Los que leáis este blog a menudo sabréis que esta no es la primera vez que cuelgo fotos de una Sacher, de hecho fue mi primera “entrada repostera” 🙂

Desde entonces muchos me habéis pedido que colgara la receta, así que el miércoles me puse manos a la obra y decidí probar la misma que ya había utilizado pero en un molde más pequeñito (17 cm en lugar de 24), el resultado fue esta “tartita para dos” :),  perfecta para regalarle a una pareja de amigos que casi nunca llegan a probar mis peripecias pasteleras (solemos vernos a finales de semana y para entonces ya no quedan ni las migas 🙂 )

¡La cantidad de ingredientes es la misma que la que había utilizado para el molde de 24cm!, la diferencia es que ésta quedó más gordita (sobre 8-9cm) y pude dividirla en 3 capas sin problema… La verdad es que una vez recubierta parecía una tartita de juguete, más mona… ;)… ya sé que suena cursi, pero me dio una pena cortarla… 😀

La única “precaución” para este tipo de tartas gruesas es asegurarse de que el molde es lo suficientemente alto, el mío mide 6,5 cm… poco, como pude comprobar… Os podéis imaginar que me pasé casi toda la cocción pegada al horno, viendo como la masa crecía irremediablemente, … como cada vez quedaba menos para llegar al borde,… como,efectivamente, llegaba y… afortunadamente, en ese momento ya estaba lo bastante hecha para no desparramarse, así que creció medio cm por encima del borde y ahí se quedó 🙂

Ingredientes:

Para el bizcocho:

160 g de chocolate de cobertura negro (las coberturas que he encontrado hasta ahora tienen sobre un 54% de cacao y el color que le dan al bizcocho no es tan oscuro como me gustaría, así que en este caso usé mitad cobertura y mitad choco negro del 80% :). Eso ya va según gustos)

120 g de harina

150 g de azúcar

100g de mantequilla

4 huevos

10 g de levadura

Para el relleno:

100 g de azúcar

1 vaso de agua

1 vasito de ron dorado

200 g de mermelada de albaricoque (es una aproximación, depende mucho del tamaño de la tarta y de lo que os guste la mermelada 🙂 )

Para la cobertura:

150 g de chocolate de cobertura (fondant)

150 ml de nata para montar

75 g de mantequilla

Método:

Preparación del bizcocho:

1. Derretir el chocolate y la mantequilla juntos y dejar enfriar la mezcla. Se puede hacer al baño María o en el microondas, es este último caso tened mucho cuidado de que el chocolate no llegue nunca a hervir.

2. En un bol batir las yemas con la mitad del azúcar, añadírselo a la mezcla anterior (que debe de estar templada) y batir todo bien hasta obtener una mezcla homogénea.

3. En otro bol juntar la harina con la levadura, tamizarla (podéis usar un colador) e irla incorporando a la mezcla anterior poco a poco. La masa que os queda después de este paso es bastante dura, la primera vez pensé que me había equivocado y había echado demasiada harina, no os preocupéis, eso se arregla en el punto 5.

4. Montar las claras a punto de nieve y, casi al final, añadirles el azúcar restante.

5. Añadir poco a poco las claras montadas a la mezcla del punto 3, mezclando con mucho cuidado (sin batir), sólo envolviendo. Hemos pasado el trabajo de montar las claras, si ahora batimos fuerte habrá sido trabajo en balde 🙂

6. Untar el interior del molde con mantequilla y harina para evitar que se pegue la tarta.

7. Añadir la mezcla y meter en el horno a 180ºC durante 25 minutos, bajar a 160ºC y mantener 25 minutos más. Comprobar con un pincho o cuchillo que está hecho antes de sacarlo.

8. Desmoldar en frío (para evitar que se rompa) y dividir en 2 o 3 capas (dependiendo de lo alta que nos haya quedado)

Preparación del relleno:

1. Calentar durante 5 minutos el agua, el azúcar y el ron.

2. Emborrachar las capas con la mezcla anterior y añadir la mermelada. Dependiendo de la marca de mermelada y del gusto de cada uno puede ser buena idea pasarla antes por la batidora para que quede más fina.

3. A la hora de volver a montar las capas poner la de abajo arriba, ya que es la más plana, de esta forma la tarta tendrá un mejor aspecto.

Preparación de la cobertura:

1. Calentar la nata hasta ebullición, sacar del fuego y añadir el chocolate en trozos pequeños y la mantequilla. Mezclar bien.

2. Para bañar la tarta, colocarla primero sobre una rejilla, con un plato debajo para recoger el sobrante. Bañar con la cobertura

3. Cuando no gotee, pasarla a un plato o fuente y dejarla enfriar.

… y a disfrutar… 😀

¡Regalitos…! :)

Ayer recibí un regalo de mi novio :)… ciertamente son 8 pequeños regalitos que me van a facilitar enormemente la vida, al menos en lo que a mi faceta repostera se refiere :). Como una imagen vale más que mil palabras, aquí os los presento:

“¿4 cacitos y 4 cucharitas? … ¿y a eso le llama regalo esta mujer?, pues vaya cosa…” Los que nunca han intentado hacer una receta de repostería sacada de un libro de habla no hispana: inglés, americano,… posiblemente piensen eso. Los que se han vuelto locos con las medidas que aparecen en este tipo de recetas hasta el punto de rendirse por agotamiento, me entenderán perfectamente 🙂

En España estamos acostumbrados a utilizar un sistema estupendo de medida: el sistema internacional de unidades, con sus Kg, con sus g, con sus L y ml, incluso con sus cm3, … en fin, unidades muy fáciles de medir con una simple báscula de cocina y el típico vaso medidor de los chinos para los líquidos.  Es un sistema tan sencillo y lo usamos tanto que nos olvidamos que no es el único que existe, y es que por esos mundos de Dios hay miles de formas de medir a cada cual más enrevesada.

En concreto, en el mundo de la repostería, ingleses, americanos, australianos e incluso japoneses, decidieron en algún momento hacernos la vida imposible al resto de los mortales inventando un sistema que se basa en “cups” (tazas), “tablespoons – Tbsp” (cucharas) y “teaspoon – tsp” (cucharitas)… suena “superpreciso”, ¿verdad? El caso es que todas las recetas procedentes de esos países (la mayoría) vienen redactadas en estas “maravillosas” unidades, de modo que si no tienes nada con que medirlas no te queda más remedio que buscarte las equivalencias y ponerte a multiplicar, a saber:

1 cup – 284 ml

1 Tbsp – 15 ml

1 tsp – 5 ml

Y con esto miden todo, lo mismo la leche, que el azúcar, la harina… En el caso de los líquidos podemos pasar a ml con las anteriores equivalencias y usar luego una jarra medidora, pero ¿cómo hacemos con los sólidos?… a nada que quieras ser un poco preciso (y en repostería a veces esto es imprescindible) vas a tener que buscar la densidad y calcular los g  :D… Para partirse de risa ¿verdad?, a estas alturas ya se habría hecho de noche y nosotros todavía sin empezar a cocinar y con la calculadora a vueltas.

Pues aún no os he contado lo mejor, las equivalencias que os he dado antes son las que se utilizan en Gran Bretaña, pero en EEUU el cup es de 236 ml y en Australia y Canadá de 250 ml :D… decidme si no es para volverse loca…

En fin, supongo que ahora entenderéis el por qué de mi alegría al recibir el regalito en cuestión. Cierto es que tendré que modificar un pelín las cantidades porque mi cup es de 250 ml, pero nada que ver con las “hojas de cálculo” que me tenía que currar hasta ahora, para cuando empezaba a cocinar ya se me había olvidado qué iba a hacer :D…

Buen fin de semana a todos 🙂

Cupcakes de chocolate con buttercream de frambuesa

¡Mis primeros cupcakes!,… bueno, los segundos, hace un par de meses lo intenté con otra receta pero la experiencia no fue muy buena 🙂

Esta vez creo que han quedado bastante bien: el aspecto es bueno y las opiniones de quienes los han probado también :), así que me doy por contenta 🙂

Los que no estéis muy familiarizados con la repostería os preguntaréis qué es un cupcake, qué tiene que ver con eso que llamo buttercream y por qué demonios le tenemos que dar nombres ingleses a las recetas con lo bonito que es el castellano :). En cuanto a esto último estoy completamente de acuerdo, el problema es que para traducirlos no me llega con una palabra: pastel de taza (cupcake), crema de mantequilla (buttercream) y me niego, es una cuestión de economía de lenguaje 🙂 Alguno me dirá que al cupcake podría llamarle magdalena… pero no, no es lo mismo, las masas son diferentes y van menos batidos, además llevan muy poca o ninguna levadura para evitar que formen copete y así poder decorarlos mejor. Así que lo dicho, por ahora y a espera de que la R.A.E. invente algo mejor, me quedo con los términos en inglés, al fin y al cabo los inventaron ellos (los americanos), deámosles el crédito 🙂

Antes de escribirla receta he de advertiros que sería recomendable,… muy recomendable,… extremadamente recomendable, que tuvierais una batidora de varillas para hacer la buttercream. Yo lo he hecho con la batidora de cuchillas de toda la vida (es la única que tengo) y he sudado de lo lindo para conseguir la consistencia adecuada… no me han quedado ganas de repetirlo, si en un futuro cuelgo otra receta con buttercream sabréis que me he comprado una batidora de varillas

No me enrollo más, ahí queda la receta:

Ingredientes (para 12 cupcakes):

Para los cupcakes:

25 g de maicena

185 g de harina

150 g de azúcar

35 g de cacao

1 cucharadita de bicarbonato sódico

1/2 cucharadita de sal

315 ml de agua

77 ml de aceite vegetal

15 ml de vinagre

1 vaina de vainilla ( o 1 cucharadita de esencia)

Para la buttercream:

200 g de mantequilla (a temperatura ambiente)

350 g de azúcar glas

10 cucharadas de mermelada de frambuesa (se puede echar más o menos, al gusto de cada uno)

1 cucharada de leche

1 vaina de vainilla ( o 1 cucharadita de esencia)

Método:

Preparación de los cupcakes:

1. Poner en un bol todos los ingredientes secos (maicena, harina, azúcar, cacao, bicarbonato y sal) y mezclarlos

2. En otro bol mezclar todos los ingredientes líquidos: agua, aceite, vinagre y la esencia de vainilla (o las semillas si usamos una vaina)

3. Ir añadiendo la primera mezcla sobre la segunda y mezclando. No os preocupéis porque el resultado final os parezca demasiado líquido, tiene que serlo.

4. Finalmente, rellenar los moldes con la mezcla hasta aproximadamente 2/3 de su capacidad.

5. Hornear a 180ºC durante 20-25 min.

Preparación de la buttercream:

1. Batir juntos la mantequilla y el azúcar. Como os dije antes, aquí las varillas son casi imprescindibles.

2. Añadir la mermelada de frambuesa. Se puede aumentar la cantidad pero siempre teniendo en cuenta que la buttercream no se quede demasiado líquida.

3. Añadir la leche y la esencia de vainilla (o las semillas si usamos una vaina). Si en este punto vemos que la buttercream está muy espesa podemos añadir una cucharada más de leche para ajustar su consistencia.

4. Batir hasta que todos los ingredientes estén bien incorporados.

Un problema bastante común a la hora de hacer la buttercream es que se os quede con un aspecto como de “cortada”, grumosa. No está todo perdido, sólo hay que seguir batiendo y al cabo de un rato vuelve a coger su textura correcta. 🙂

Una vez los cupcakes se hayan enfriado, decorarlos con la buttercream y las frambuesas enteras.

No os voy a decir que son muy fáciles de hacer, porque todo depende de las herramientas que tengáis (batidora)… lo que sí os puedo decir es que, sinceramente, “están mu buenos” 🙂

Tarta de galletas y chocolate

¡¡FELICES FIESTAS A TODOS!!, ya sé que es una frase muy socorrida en estas fechas que nos encontramos y que seguramente a muchos de vosotros ya os lo he dicho en persona pero, es lo que toca, y no me quería quedar sin ponerlo también en el blog 🙂

Antes de venirnos para Galicia a pasar estos días se me ocurrió hacer una tartita de las de toda la vida, de esas que llaman tartas de la abuela y que parece que todo el mundo tiene que saber hacer “a narices” porque … “no vas a saber, mujer, si seguro que tu abuela la hacía…”: la tarta de galletas y chocolate. Pues he aquí que yo me confieso y reconozco mi “pecado”:  Me llamo Lucía y hasta hace 3 días no sabía hacer una tarta de galletas y chocolate :o… Pero, no hay que alarmarse, Don Google que todo lo sabe me ha sacado de mi ignorancia y a base de rebuscar he encontrado un par de recetillas que, adecuadamente “combinadas” han resultado en una tarta bastante interesante, al menos en opinión de mis particulares “conejillos de indias”, los compis de trabajo de David 🙂

Así que, sin más, aquí os dejo la receta de mi tarta de galletas y chocolate.

Ingredientes:

Para una tarta de unos 30×20 cm . Ese es el tamaño que me salió a mí, evidentemente todo depende de si la queréis con más  con menos capas, en cualquier caso, con estas cantidades y esa superficie, os saldrá una tarta con 5 capas de galletas.

3 paquetes de galletas cuadradas, de las María de toda la vida, aproximadamente unas 100 galletas

El zumo de 2 o 3 naranjas mezclado con una copita de licor. Esta mezcla se usa para bañar las galletas así que la cantidad y el tipo de licor va a gusto del consumidor, también se puede hacer sólo con el zumo de las naranjas.

Para la crema pastelera:

1/2 l de leche entera

4 yemas

120 g de azúcar

50 g de maicena

1 vaina de vainilla

La cáscara de medio limón

Para la crema de chocolate:

225 g de chocolate negro

4 huevos

100 g de azúcar

Para la cobertura de chocolate:

100 g de chocolate fondant

50 g de nata

25 g de mantequilla

Método:

Preparación de la crema pastelera:

1. Poner en un bol las yemas, batirlas e ir añadiendo el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa.

2. Reservar medio vaso de leche para disolver la maicena y poner el resto al fuego junto con las semillas de la vainilla, la vaina y la cáscara del limón. Dejarlo a fuego medio hasta que casi hierva y mantener así durante 10 minutos, sin que llegue a hervir.

3. Disolver la maicena en la leche que reservamos, retirar la vaina y la cáscara de limón de la leche que tenemos al fuego y añadirle el medio vaso de leche con la maicena.

4. Remover la mezcla hasta que vuelva a estar casi hirviendo y en ese momento añadir las yemas batidas con el azúcar. Mantener a fuego lento sin dejar de remover hasta que la crema se vuelva espesa.

Preparación de la crema de chocolate:

1. Separar las claras y montarlas a punto de nieve.

2. En un bol aparte batir las yemas y añadir el azúcar hasta conseguir una mezcla cremosa.

3. Fundir el chocolate y dejarlo enfriar. Cuando esté tibio, añadirle las claras montadas, mezclando con movimientos suaves para evitar que bajen.

4. Finalmente, añadimos la mezcla anterior a las yemas con azúcar y dejamos enfriar.

Preparación de la cobertura de chocolate:

1. Fundir el chocolate con la nata y la mantequilla y dejar que temple.

Montaje de la tarta:

Para montar la tarta podemos usar el típico recipiente de cristal rectangular. Si hemos dejado enfriar lo suficiente tanto la crema de chocolate como la pastelera podremos montar la tarta sobre una bandeja lisa sin riesgo de que las capas se desmoronen, es más fácil de cortar y la presentación es mejor.

1. Ir mojando las galletas en el líquido que hayamos elegido: zumo de naranja, licor, una mezcla de ambos,…

2. Colocar una capa de galletas.

3. Cubrir con una capa de crema de chocolate (bastante gruesa, ya que al enfriar se contrae y queda más fina)

4. Otra capa de galletas.

5. Cubrir con una capa de crema pastelera.

6. Repetimos hasta que se nos acaben los ingredientes 🙂

7. Acabar siempre con una capa de galletas.

8. Finalmente añadimos por encima la cobertura de chocolate y dejamos enfriar.

…y listo, tartita hecha 🙂 Animaros a intentarlo, es fácil y está muy rica, lo único que puede dar un poco más de trabajo es la crema pastelera pero en 15 minutos más o menos la tenéis preparada.