Pan de plátano con nueces… y con chocolate… y con naranja… :)

(Go to english version)

“Esta mujer se ha vuelto loca” -diréis- “…tanto tiempo sin publicar recetas y ahora se le ha ocurrido meter todos los ingredientes en la misma.”

La verdad es que a primera vista a mí también me pareció que iban a ser demasiadas cosas para un sólo pan, pero decidí no quitarle ni ponerle nada, hacerlo tal y como me encontré la receta y la verdad es que el resultado está más que bueno, buenisíiiiiisimo 🙂 La receta la encontré en el blog de Loreto de Sabores de colores.

“Pero, ¿esto es un pan?…” No realmente, no hay levadura de panadería de por medio ni es necesario dejar subir la masa,… ni ninguna de las demás cosas que se hacen con los panes, pero tampoco es un bizcocho al uso, la masa es más densa y la textura, al día siguiente (si es que llega) es menos mullida, más consistente… Qué mal me explico :)… lo mejor va a ser que lo hagáis y lo comprobéis por vosotros mismos.

Ingredientes:

250 g de harina

150 g de azúcar

1 cucharadita de levadura química

1/2 cucharadita de bicarbonato sódico

Una pizca de sal

100 g de mantequilla fría

50 g de nueces picadas (yo me pasé y al final fueron 80 g…al gusto)

60 g de chocolate negro picado

2 huevos

1 cucharada sopera de zumo de naranja

1 cucharadita de extracto de vainilla (o una ramita de vainilla si no tenéis extracto)

275 g de plátanos (sobre 3 plátanos grandes)

60 g de naranja confitada en cuadritos. A quien no le guste la naranja confitada puede no usarla, pero os recomiendo que se la añadáis, a mí personalmente la fruta confitada no es que me entusiasme (por decirlo finamente) y estuve a punto de no echársela, pero al final decidí no cambiar nada y fue un acierto, dentro de bizcocho da un sabor… probadla

Método:

1. Precalentar el horno a 180ºC

2. Mezclar en un bol la harina, el bicarbonato sódico, la levadura, la sal y tamizar la mezcla.

3. Añadir el azúcar a la mezcla anterior y la mantequilla cortada en cubos. Mezclar deshaciendo la mantequilla con los dedos, hasta obtener una masa arenosa y homogénea (nunca había hecho esto así pero es un método divertido, me encanta amasar con las manos :)) Finalmente mezclar con las nueces y el chocolate (para picar el chocolate es buena idea meterlo antes en la nevera durante un rato, con esto conseguimos que no se derrita tan pronto y que sea más fácil de trocear)

4. En otro bol batir los huevos y añadir el zumo de naranja y la esencia de vainilla.

5. Machacar los plátanos con ayuda de un tenedor, incorporarlos a la mezcla del punto 4, añadir también la naranja confitada y mezclar bien.

  • La naranja confitada es muy fácil de hacer y queda mucho más rica que comprada… Sólo necesitamos la piel de una naranja, azúcar y agua. Retiramos la máxima cantidad posible de parte blanca de la piel de la naranja, la cortamos en cuadraditos y la ponemos en una cazuela con unos 50 ml de agua y 50 g de azúcar (si el cazo es muy grande y el agua no cubre la piel de la naranja añadir más agua y más azúcar, conservando la proporción). Dejamos cocer a fuego lento hasta que reduzca el agua y la piel esté tierna

6. Añadir esta última mezcla a la del punto 3 y mezclar hasta que todos los ingredientes estén uniformemente repartidos

7. Para hornear podemos usar un molde alargado (como yo hice) o pequeños moldes individuales tipo muffin. En el primer caso necesitaremos unos 40-45 minutos de horno, en el segundo serán suficientes 20-25 minutos. En cualquier caso, como siempre, estará hecho cuando al pinchar un palillo éste salga limpio. Ojo! El palillo saldrá manchado de chocolate aún cuando el bizcocho esté hecho, porque el chocolate va a estar siempre derretido.

Por lo que parece hay que esperar a que se enfríe para hincarle el diente… sinceramente, huele tan bien cuando lo sacas del horno que dudo que podáis hacerlo, yo por mi parte y con vuestro permiso, voy a por él… 🙂

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Tarta de chocolate y café con relleno de Oreo

He de reconocer que no las tenía todas conmigo cuando decidí hacer esta tarta, eso del café no me acababa de convencer… nunca había añadido tanto a una receta y no quería que su sabor fuera el predominante.

Una vez visto el resultado creo que voy a empezar a echar café a todo lo que haga :D… al menos a todo lo que lleve chocolate, es increible como intensifica su sabor y hace que el bizcocho quede menos seco, más jugoso, vamos, todo un descubrimiento.

Bueno, no me enrollo más que ya es muy tarde y prometí que hoy colgaba la receta, que la disfrutéis…

Ingredientes:

Para el bizcocho:

240 g de harina (2 cups)

400 g de azúcar (2 cups)

95 g de cacao (1 cup)

6 g de bicarbonato sódico (1 tsp)

4 g de levadura (1 tsp)

6 g de sal (1 tsp)

2 huevos batidos

125 ml de aceite vegetal (1/2 cup)

250 ml de leche entera (1 cup)

250 ml de café caliente (1cup)

Para la buttercream:

250 ml de leche entera (1 cup)

38 g de harina (5 Tbsp)

5 ml de vainilla (1 tsp). Se puede añadir más si se quiere un sabor más intenso, a gusto del consumidor 🙂

200 g de azúcar glass (1 cup)

226 g de mantequilla (1 cup)

6 o 7 galletas Oreo machacadas (sin el relleno)

Para la cobertura:

190 ml de nata (3/4 cup)

56 g de mantequilla (1/4 cup)

150 g de chocolate para fundir (3/4 cup). He descubierto que las pepitas de chocolate son lo mejor para fundir (más vale tarde que nunca :))pero también se puede usar chocolate en tableta.

Método:

Preparación del bizcocho:

1. Precalentar el horno a 170 ºC

2. Engrasar dos moldes de unos 18 cm de diámetro y empolvar con harina o cacao (yo sólo tenía uno así que hice dos hornadas). Se podría hacer un solo bizcocho y dividirlo pero quedaría una tarta más baja.

3. En un bol grande mezclar todos los ingredientes secos: harina, azúcar, cacao, bicarbonato sódico, levadura y sal

4. En otro bol mezclar los huevos batidos, el aceite y la leche.

5. Añadir la mezcla anterior a la de ingredientes secos, batiendo hasta conseguir un resultado homogéneo.

6. Por último, añadir el café caliente y mezclar.

7. Dividir la mezcla entre los dos moldes y hornear durante unos 45 min.

8. Dejar enfriar un poco y desmoldar. Nivelar la parte superior cortando la caperuza que hayan hecho los bizcochos al crecer.

Preparación de la buttercream:

1. Disolver la harina en la leche y poner a fuego medio. Calentar, revolviendo con una varilla, hasta obtener una masa espesa.

2. Añadir el azúcar y calentar al baño María hasta que esté disuelto y dejar enfriar. Una vez frío, añadir la vainilla. La receta original añade el azúcar al final, con la mantequilla, pero haciéndolo así conseguimos que no se noten los granos.

3. Batir la mantequilla y añadir la mezcla anterior. Seguir batiendo hasta conseguir una masa homogénea.

Preparación de la cobertura:

1. Calentar la nata y la mantequilla a fuego lento.

2. Antes de que empiece a hervir, sacar del fuego, añadir el chocolate y mezclar.

Y ahora, a montar la tarta

1. Apartar 4 o 5 cucharadas de la buttercream y mezclarlas con las galletas Oreo.

2. Extender esta mezcla sobre uno de los bizcochos y tapar con el otro.

3. Usar el resto de la buttercream para cubrir la tarta. En este enlace de El rincón de Bea lo explica perfectamente, y con fotos 🙂

4. Dejar enfriar en la nevera unos 15 minutos y añadir la cobertura de chocolate.

Lista para zampar…!! 🙂

Cupcakes de plátano con buttercream de caramelo

Tener una jarra de caramelo en la alacena es una tentación… las ganas de meter el dedo son demasiado fuertes… ese color dorado… ese sabor inconfundible… esa textura…. Resumiendo, que tenía que hacer algo con él si no quería acabar con un subidón de glucosa en sangre de los que hacen historia 🙂

Así que, buscando, buscando encontré esta receta de una bloguera sueca que me encanta: Linda de Call me cupcake. Tenéis que visitar su página, las fotos son estupendas, dan ganas de ponerte a lamer la pantalla 😀

Para el bizcocho he seguido su receta, pero la buttercream la he adaptado un poquito.

Ingredientes:

(Salen unos 30 cupcakes)
Para los cupcakes:

360 g de harina (3 cups)

10 g de bicarbonato sódico (1 1/2 tsp)

4 g de levadura (3/4 tsp)

5 g de sal (3/4 tsp)

4 g de canela (1 tsp). Yo me olvidé de añadírsela 😦 … aún así están deliciosos así que con ella ni me imagino lo ricos que deben de quedar.

175 g de mantequilla

270 g de azúcar moreno (1 1/2 cup)

3 huevos grandes

6 plátanos grandes muy maduros triturados (sobre 2 cups)

190 ml de buttermilk (3/4 cup). Por esta parte de Europa no es fácil encontrar buttermilk, al menos yo no la he visto nunca, así que os doy un sustituto que nos puede servir: 190 ml de leche entera + 10 ml (3/4 Tbsp) de vinagre blanco, mezclar y dejar reposar durante unos 15 minutos

2,5 ml de extracto de vainilla (1/2 tsp)

160 g de nueces troceadas (1 cup)

Para la buttercream de caramelo:

200 g de mantequilla a temperatura ambiente

200 g de azúcar glas

125 ml de leche entera (1/2 cup)

8 cucharaditas de caramelo líquido (aprox.)

Método:

Preparación de los cupcakes:

1. Precalentar el horno a 175 ºC

2. Mezclar en un bol la harina, el bicarbonato sódico, la levadura, la sal y la canela. Tamizar la mezcla.

3. En otro bol mezclar la buttermilk, los plátanos machacados y la vainilla.

4. Batir la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla esponjosa. Añadir los huevos uno a uno y seguir batiendo.

5. Añadir los ingredientes secos (mezcla del punto 2) y los húmedos (mézcla del pundo 3) a la mezcla del punto 4 poco a poco, alternándolos y batiendo a velocidad baja.

6. Rellenas con la mezcla los moldes para cupcakes hasta aproximadamente 2/3 de su capacidad

7. Hornear a 175 ºC durante unos 20 minutos

Preparación de la buttercream de caramelo:

1. Calentar a baño María el azúcar con la leche hasta que al tocar no se noten los granos.

2. Batir la mantequilla, añadir la mezcla anterior y seguir batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.

3. Añadir el caramelo líquido cucharada a cucharada hasta obtener el sabor y la textura deseadas.

…y ya sólo queda decorar los cupcakes con la buttercream y adornar al gusto.

Intentad hacerlos, os garantizo que el bizcocho está sencillamente delicioso. La buttercream sabe exactamente igual que los caramelos de toffee,… sí, esos que te daba rabia comer porque se te pegaban a los dientes, pero que estaban taaaan buenos que al final no te podías resistir :)… sí, lo confieso, lo que ha sobrado me lo he comido a cucharadas 😀

Caramelo líquido…

“¿Caramelo líquido?… pues vaya cosa, cualquiera sabe hacer caramelo líquido, sólo hay que calentar azúcar… no tiene ninguna ciencia”

Entiendo que ésta sea la opinión generalizada al leer el título, pero de lo que yo estoy hablando es de caramelo líquido… que sigue estando líquido a las 2 horas,… y al día siguiente,… y a la semana siguiente… 🙂 ¿a que ahora ya os he picado la curiosidad?

La forma de hacerlo es muy sencilla y a lo mejor algunos ya la conocéis, pero para mí ha sido todo un descubrimiento. Me encontré la receta por casualidad en el blog de cocina Javirecetas y he pensado que os podía interesar, así que me he puesto manos a la obra y cámara en ristre he ido “afotando” los pasos para su preparación.

Ingredientes:

200 g de azúcar

1 vaso de agua

Método:

1. Poner el agua en un cazo a hervir.

2. Poner en otro cazo de fondo grueso el azúcar a fuego medio.

3. Dejar que se vaya formando el caramelo poco a poco. Si el fuego es muy alto se puede quemar o tomar un sabor amargo.

4. Cuando todo el azúcar se haya transformado en caramelo añadir 12 cucharadas soperas del agua hirviendo y remover sin retirar del fuego hasta que esté bien mezclado. Tener mucho cuidado al añadir el agua, sobre todo la primera cucharada, porque puede saltar, usar manoplas de cocina. Cuchara metálica, nunca de plástico…se puede derretir.


5. Retirar del fuego y dejar enfriar…

Trasladar al recipiente en donde queráis guardarlo.

Si una vez enfriado, el espesor no os convence y lo queréis más líquido, sólo tenéis que ponerlo de nuevo a calentar e ir añadiendo agua hirviendo, esta vez hacedlo con una cucharilla para no pasaros.

El resultado de este proceso tan sencillo es un caramelo líquido como el que se compra en el supermercado… bueno, mejor porque lo habéis hecho vosotros :). Yo lo he utilizado últimamente para mis rollitos de canela, pero hay muchas más cosas en que emplearlo: flanes, púdines, helados,… sé de algunos que lo usan para endulzar yogures … e incluso el café 🙂

Tarta de chocolate con fresas

“¿Fresas? -os preguntaréis- ¿a estas alturas del año?”… pues sí, fresas en febrero, ¡flipante!…y unas fresas deliciosas, de las mejores que he probado en mi vida.

La explicación va dedicada a mis amigos del norte, porque por allá estas cosas no se ven y lo mismo no me creen 🙂  Yo, sin ir más lejos, hace ya un par de semanas que empecé a ver estos tremendos fresones  en el super, pero no me atrevía a comprarlos porque me parecía increible que pudieran estar buenos… pues doy fe, lo están 🙂

Ingredientes:

Para el bizcocho:

160 g de chocolate de cobertura negro

140 g de harina

20 g de harina de maiz (a partir de ahora le llamaré Maizena, es la marca más conocida -al menos en España-, personalmente yo es la única que conozco de toda la vida)

40 g de cacao

170 g de azúcar

100 g de mantequilla

6 huevos

10 g de levadura

Para el relleno:

270 g de fresas

110 g de mantequilla

190 g de azúcar en polvo

Para la cobertura:

150 g de chocolate de cobertura (fondant)

150 ml de nata para montar

75 g de mantequilla

Método:

Preparación del bizcocho:

Es muy similar al de la Tarta Sacher, aunque un poco más esponjoso.

1. Derretir el chocolate y la mantequilla juntos y dejar enfriar la mezcla. Se puede hacer al baño María o en el microondas, es este último caso tened mucho cuidado de que el chocolate no llegue nunca a hervir.

2. En un bol batir las yemas con la mitad del azúcar, añadírselo a la mezcla anterior (que debe estar templada) y batir todo bien hasta obtener una pasta homogénea.

3. En otro bol juntar la harina, la Maizena, el cacao y la levadura, tamizarla (podéis usar un colador) e irla incorporando a la mezcla anterior poco a poco. La masa que os queda después de este paso es bastante dura, la primera vez pensé que me había equivocado y había echado demasiada harina, no os preocupéis, eso se arregla en el punto 5.

4. Montar las claras a punto de nieve y, casi al final, añadirles el azúcar restante.

5. Añadir poco a poco las claras montadas a la mezcla del punto 3, mezclando con mucho cuidado (sin batir), sólo envolviendo. Hemos pasado el trabajo de montar las claras, si ahora batimos fuerte habrá sido trabajo en balde 🙂

6. Untar el interior del molde con mantequilla y harina para evitar que se pegue la tarta.

7. Añadir la mezcla y meter en el horno a 170ºC durante unos 50 minutos. Comprobar con un pincho o cuchillo que está hecho antes de sacarlo.

8. Dejar enfriar un poco y desmoldar. Nivelar la parte superior cortando la caperuza que haya hecho el bizcocho al crecer (esto está buenísimo con leche, para desayunar o cenar :). Darle la vuelta para que la parte más llana quede arriba y así tenga mejor aspecto. Dividir en 2 o 3 capas dependiendo de lo alta que nos haya quedado, vaya, del diámetro del molde. Yo utilicé un molde de 23 cm de diámetro.

Preparación del relleno:

1. Triturar 150 g de fresas con una batidora, vaciar en una olla y poner al fuego, dejar que hierva durante unos 15-20 minutos. Con esto conseguimos evaporar parte del agua y concentrar el sabor de la fresa.

2. Vaciar el puré de fresa en un bol apto para el baño María (ojo con los de cristal de los chinos, algunos rompen, lo digo por experiencia 🙂 ). Añadir el azúcar y poner a baño María hasta que, al tocar, no notemos los granitos del azúcar. Éste es un consejo estupendo que saqué de Cakes Haute Couture, para evitar que en la buttercream se perciba el grano del azúcar. Dejar enfriar este puré hasta que esté a temperatura ambiente.

3. Batir la mantequilla (que debe estar en punto pomada, es decir, blandita pero no derretida) con la mezcla del punto 2 hasta obtener una crema homogénea.

… y ahora sólo nos queda montar la tarta…

1. Rellenar la tarta con la crema y sobre ella colocar el resto de las fresas fileteadas. Cubrir con la otra mitad del bizcocho.

2. Bañar con la cobertura de chocolate. Os remito a la receta de la tarta Sacher, porque la cobertura es la misma.

Lo más interesante de esta receta… el intenso sabor a fresa de la crema :), tenéis que probar a hacerla, creo que me la podría comer a cucharadas… 😀

La pequeña sorpresa de este post, es que ésta fue mi “tarta de boda”… 🙂  No fue una boda al uso (los que me conocéis ya lo sabéis así que no me voy a extender más explicándolo), el caso es que el sábado celebramos una comida con unos amigos y se me ocurrió hacer mi primer intento de tarta de tres pisos!!!…..

Montarla fue toda una odisea, pero llevarla al restaurante en coche… ilusa de mí, no contaba con las maravillosas carreteras empedradas, los baches,… resumiendo, que la tarta llegó con uno de los pisos sobre la guantera, los otros dos en mi regazo y la mitad de las fresas que había puesto por fuera para adornar, esparcidas en el suelo del coche… 🙂

Afortunadamente en el restaurante se portaron muy bien, me la guardaron en la cámara y repusieron las fresas “perdidas”, con todo y con eso, la susodicha tarta quedó de esta guisa… no está mal, pero os aseguro que tenía mejor pinta cuando salió de casa 🙂

Tarta de chocolate y naranja con crema de Mascarpone

Invierno,…  Andalucía,… naranjas!!… y qué naranjas!, la verdad es que están de vicio, así que buscando, buscando encontré esta receta, la tuneé un poco 🙂 y aquí está el resultado…

Ingredientes:

Para la tarta:

2 naranjas grandes

100 g de chocolate negro

3 huevos

280 g de azúcar

240 ml de aceite vegetal

25 g de cacao para repostería

250 g de harina

1 1/2 cucharadita de levadura

Para la cobertura:

100 g de nata

100 g de chocolate de cobertura

100 g de mantequilla

Para la crema de Mascarpone:

400 g de queso Mascarpone

85 g de azúcar moreno

Zumo de 1 naranja

Método:

Preparación del bizcocho:

1. Cortar la monda de una de las naranjas en tiras finas. Atravesar la otra naranja (sin pelar) con un pincho (para que entre el agua) y cocer todo en agua hirviendo. Sacar las tiras a los 15 min y reservarlas para adornar. Sacar la naranja entera a los 30 min y triturarla. Sí, con piel incluída :), de hecho es lo que más sabor le da.

2. Derretir el chocolate (microondas o baño maría) y dejarlo templar.

3. En un bol grande batir los huevos (no demasiado) y añadir el aceite y el azúcar.

4. Incorporar el puré de naranja (previamente enfriado) y el chocolate fundido a la mezcla anterior y remover bien hasta obtener una mezcla homogénea.

5. En otro bol mezclar la harina, la levadura, y el cacao. Tamizar y añadir a la mezcla del punto 4 poco a poco y removiendo.

6. Untar con mantequilla el interior del molde y añadir la mezcla.

7. Hornear a 180ºC durante 50-60 min.

Preparación de la cobertura de chocolate:

1. Calentar la nata hasta ebullición, sacar del fuego y añadir el chocolate en trozos pequeños y la mantequilla. Mezclar bien.

2. Para bañar la tarta, colocarla primero sobre una rejilla, con un plato debajo para recoger el sobrante. Bañar con la cobertura y dejar enfriar hasta que endurezca.

Preparación de la crema de Mascarpone:

1. Calentar el azúcar con el zumo de naranja al baño maría hasta que no se noten los granos de azúcar.

2. Mezclar con el queso Mascarpone.

3. Decorar la tarta con la crema. La cobertura de chocolate debe estar dura (que no se levante al tocarla) antes de decorar.

4. Esparcir las tiras de naranja cocidas sobre la crema.

No hay excusa para no hacer esta tarta, es sencillísima.

He de reconocer que me hizo gracia lo de cocer una naranja entera y por eso me decidí por esta receta 🙂 … es increible el sabor tan intenso que le da al chocolate! La crema es invención mía, pero creo que voy a patentarla, mi novio dice que se la comería a cucharadas 🙂

Rollitos de canela con pasas

Ayer estrené mi libro nuevo de repostería!!! 🙂 … y no se me ocurrió otra cosa que intentar algo que nunca antes había hecho: ¡una receta con masa de pan!… sí, sí, de esas que llevan levadura de panadería y que implican amasar y amasar…y dejar que la masa crezca… y volver a amasar, …vamos, una tardecita entretenida 🙂

El resultado final, al menos en cuanto al aspecto se refiere, se parece bastante al de la foto, lo del sabor ya no lo puedo valorar porque nunca he probado los de Williams-Sonoma. En eso van a tener que ayudarme mis “probadores/as oficiales” :)… Necesito feedback!, ¿qué opináis de los rollitos?…

Ingredientes:

60 ml de agua templada

125 g de azúcar

6 g de levadura de panadería

15 g de mantequilla a temperatura ambiente

625 g de harina

1 cucharadita de sal

2 yemas de huevo

250 ml de leche templada

330 g de azúcar moreno

90 g de mantequilla derretida

155 g de caramelo líquido

2 cucharaditas de canela

90 g de uvas pasas (dejarlas en agua templada durante 15 min y secarlas antes de su uso)

Método:

1. Echar el agua templada en un pequeño bol, añadir un cucharadita de azúcar y disolverla. Espolvorear la levadura por encima y dejar reposar durante 2 min. Mezclar y dejar reposar de nuevo unos 5 min. Se formará una espumilla que se debe a la activación de la levadura.

2. En un bol grande mezclar 545 g de harina, 125 g de azúcar y la sal. Hacer un hueco en el centro y añadir la mezcla de levadura del punto 1. Mezclar lentamente hasta conseguir una masa que no se pegue (al menos no demasiado 🙂) y a la que se le pueda dar forma de bola.

3. Sacar la bola de masa del bol y amasarla sobre una superficie lisa y enharinada y usar la harina restante para ir espolvoreando la masa. Seguir amasando hasta conseguir una masa elástica y que no se pegue (unos 10 min aprox.)

4. Untar con la mantequilla a temperatura ambiente el interior de un bol grande y colocar en él la bola de masa del punto 3. Tapar con un trapo de cocina y dejar en una zona templada y lejos de corrientes de aire durante aproximadamente 1 hora y media, hasta que doble su volumen.

5. En otro bol mezclar 185 g de azúcar moreno, 30 g de mantequilla derretida y 155 g de caramelo líquido.

6. Repartir la mezcla del punto 5 entre dos moldes redondos. Los moldes deben de ser de unos 23 cm de diámetro y 8 cm de alto y mejor si no son desmontables, ¿por qué?… para evitar tener el horno en remojo dos días intentando quitar la maldita costra de caramelo quemado que se le ha quedado en el fondo :)… La mezcla de caramelo con el calor se vuelve completamente líquida y, si el molde es desmontable, se cuela por la ranura que hay entre el fondo y el lateral. Si los únicos que tenéis son desmontables usad una bandeja o papel de cocina para evitar al menos pringar el horno.

7. En un bol mezclar el azúcar moreno restante (145 g) y la canela

8. Una vez la masa haya crecido, trasladarla a una superficie lisa y enharinada y extendedla con un rodillo hasta tener un rectángulo de aproximadamente 45 x 25 cm

9. Untar con unos 30 g de la mantequilla derretida, repartir las pasas por toda la superficie presionando ligeramente para que queden pegadas y espolvorear con la mezcla de azúcar y canela.

10. Enrollar la masa empezando por el lado más largo y cortar rollitos de unos 2-3 cm, descartando los trozos del principio y del final. Deben quedar unos 14 rollitos.

11. Colocar un rollito en el centro de uno de los moldes del punto 6 y repartir otros 6 alrededor. Hacer lo mismo con el otro molde. Cubrir los boles y dejar reposar durante 45-60 min aproximadamente para que crezcan. He de reconocer que llegado este punto a mí no me crecieron mucho, la verdad, supongo que será una cuestión de levadura.

12. Usar la mantequilla derretida restante (unos 30 g) para untar los rollitos por encima. Meter los moldes en el horno precalentado a 180 ºC unos 30 minutos. A no ser que tengáis un horno estupendísimo que caliente igual en todos los puntos, os recomiendo que a los 15 minutos intercambiéis los moldes para que los dos reciban el mismo calor.

“Pero estos rollitos me quedan demasiado juntos, a nada que crezcan se me van a pegar todos!… seguro que he hecho algo mal”… Eso es lo que se me pasó a mí por la cabeza llegado este momento… calma, esa es la idea, los rollitos van a crecer hasta cubrir todo el molde y se van a pegar unos a otros, pero luego se separan con mucha facilidad, no os preocupéis.

13. Sacar los moldes del horno, colocar una rejilla encima y darles la vuelta (como si fuera un flan 🙂 ). Dejar enfriar y separar los rollitos.

LISTO!! … ¿Muy largo?, sí, es cierto, pero la mayor parte del tiempo se pasa en esperar que la masa crezca, por lo demás no es difícil. 🙂

Más regalitos…! :)

Esto de no respetar las fechas de obligado intercambio de regalos con tu pareja: navidades, reyes, día de los enamorados,… es una maravilla 🙂 … ¿Por qué? Pues porque acabas recibiendo sorpresitas cuando menos te las esperas…

No os voy a decir que este estupendo libro de repostería de Williams-Sonoma que me regaló ayer haya sido idea suya, … de vez en cuando hay que ir dejando caer “sugerencias sutiles” sobre lo interesante que es tal o cual cosa… 🙂 En cualquier caso no deja de ser una sorpresa, porque nunca sabes qué es lo que va a tocar, ni cuándo 🙂

Éste era uno de los principales candidatos a formar parte de mi biblioteca repostera,… bueno, hablemos con propiedad, era uno de los principales candidatos a iniciar mi biblioteca repostera 🙂 … y desde ayer, es el primer y único libro de repostería que tengo, por ahora…

La idea la saqué del blog de Bea Roque: El Rincón de Bea, lo consulto a menudo y la verdad es que tiene unas recetas geniales y muy bien explicadas. En una de sus entradas hablaba de libros de repostería interesantes, y he aquí uno de ellos 🙂

Buscando por internet a veces es difícil decidirse por un libro, porque la verdad no te cuentan demasiado sobre ellos. En el caso de los de repostería echo de menos alguna que otra foto, los apartados que tiene,… en fin, la información que podrías obtener ojeándolo en una librería. Por eso he creído que sería buena idea subir algunas fotos y contaros un poco cómo es este libro 🙂

Está compuesto de 8 apartados, que al parecer recopilan otros tantos libros del mismo autor:

Cookies&Bars: galletas, pastas de almendra, de chocolate,… y los típicos muñecos de jenjibre!… sí, como el de Shrek! 🙂

Muffins&Quick Breads: No sólo dulces, si no también salados, como los muffins de calabacín y los de tomate y queso de cabra :O 🙂

Coffee Cakes&Biscuits: bollos de crema con grosella, de arándanos con naranja,…

Cakes&Tortes: pastel de manzana y canela, de jenjibre, charlotte de frambuesas,…

Pies&Tarts: tarta de limón y merengue, de higos, de calabaza,…

Yeastes Breads: Esta parte me ha sorprendido, no sabía que vinieran panes y la verdad es que tienen una pinta estupenda: pan dulce de pasas, de canela, brioches!! 🙂

Fruit Desserts: puding de caquis, tarta de ciruelas,…

Custards&Egg Dishes: Suflés de manzana, de queso,…

Cada receta viene en una página, con la foto del producto acabado y un detalle que me encanta: en el margen siempre hay algún truco o información referente a la receta. Por ejemplo en una receta de muffins de arándanos te habla de los distintos tipos de arándanos que hay, en otra de bizcocho de explica como batir la nata para que monte bien,…

En las últimas páginas hay una serie de recetas básicas: masa para tartas, buttercream de vainilla, de chocolate, crema inglesa,… Es muy interesante, pero en esta parte no aparecen fotos y creo que deberían de incluirlas para ver el resultado final y hacerlo más ameno.

Finalmente hay 9 páginas con consejos y técnicas de repostería… muy pocas para mi gusto 🙂

La idea está muy bien, hay fotos de cómo se hace una base de masa para tartas, o de como se trabaja la masa para el pan, pero yo ampliaría esta sección. Hay truquillos de los profesionales que a los aficionadillos nos alegrarían la existencia… vale, sí, al final los acabas descubriendo… pero seguro que después de muchos kilos de azúcar y de harina gastados que habrán ido a parar inexorablemente a la barriga de tu novio… por la salud de nuestros respectivos:  ¡¡Necesitamos esos trucos!

Casi se me olvida: las recetas vienen en medidas americanas pero… ¡también en sistema métrico!… buen detalle, sí señor 🙂

Pues hasta aquí puedo leer, que diría la Gómez Kemp:)… Ahora sólo queda empezar a poner en práctica las recetas…

Cupcakes de zanahoria con buttercream de queso…

“…Uy!, qué raro suena eso!” -es lo primero que dijo mi novio cuando le conté lo que estaba haciendo…

“Ésto está de vicio, mañana se lo llevo a los del trabajo, seguro que no quedan ni las migas…” -eso es lo que dijo después de probarlos 🙂

¿Intrigados?… pues aquí os dejo la receta, para que los probéis y salgáis de dudas 🙂

La receta de los cupcakes la he tomado prestada de una web estupenda que últimamente consulto mucho, es de Alma, una chica que se dedica a hacer cupcakes (entre otras muchas lambonadas 🙂 -esta palabra creo que es gallega… os la traduzco: dícese de todas las cosas dulces y deliciosas-). El buttercream lo modifiqué un poquito para que fuera menos dulce… creo que quedó bien, pero ya me comentaréis los probadores oficiales 🙂

Ingredientes:

Para los cupcakes:

140 g de harina

1 cucharadita de bicarbonato sódico

1 cucharadita de canela

2 huevos

115 g de azúcar

120 ml de aceite de oliva. Usad un aceite de oliva suave para que no le de demasiado sabor a los cupcakes, si no lo tenéis usad aceite de girasol.

150 g de zanahoria

140 g de manzana

5 nueces troceadas

En la receta original se le añade también 60 g de pasas, a mí no me gustas así que he eliminado este ingrediente 🙂

Para la buttercream:

100 g de queso tipo Philadelphia. No compréis del desnatado porque sin grasa la buttercream no va a montar bien y no lo saquéis de la nevera hasta necesitarlo.

50 g de mantequilla a temperatura ambiente

150 g de azúcar glas

Método:

Preparación de los cupcakes:

1. Mezclar en un bol la harina, la canela y el bicarbonato sódico. Mezclar muy bien estos ingredientes para evitar zonas con una alta concentración de bicarbonato… ¿por qué?… pues por lo que he leído en alguna web, parece ser que el bicarbonato puede hacer que la zanahoria cambie a un color verde (nada apetitoso), el resultado es igualmente comestible, pero la apariencia más bien mala. Si el bicarbonato está bien distribuido no deberíais de tener este problema.

2. En otro bol batir los huevos con el azúcar y el aceite.

3. Pelar las zanahorias y la manzana y rallarlas. Intentar hacer este paso lo más tarde posible pare evitar que se oxiden en contacto con el aire.

4. Tamizar la mezcla del paso 1 y añadirla a la del paso 2, mezclando bien para conseguir una masa homogénea.

5. Incorporar la zanahoria y la manzana, mezclar y, finalmente, añadir las nueces.

6. Rellenar los moldes hasta aproximadamente 3/4 de su capacidad.

7. Introducir en el horno (precalentado a 160ºC) durante 20-25 minutos (a mí me llevó un poco más de 25min, pero mi horno no es demasiado bueno, creo que pierde calor por algún lado 😦 ). En cualquier caso, echadles un vistazo a los 20 min, porque parece ser que se puden quemar con facilidad.

8. Sacar del horno los cupcakes y dejarlos enfriar.

Preparación de la buttercream:

1. Batir la mantequilla con el azúcar hasta obtener una masa homogénea. Sí, lo sé, dije que no volvería a hacer una buttercream hasta no tener una batidora de varillas, pero soy una matada, y la he vuelto a hacer con mi batidora de cuchillas de toda la vida… que traballiño… 😦 

2. Añadir todo el queso crema, que debe de estar bien frío y batir hasta tener una masa blanca y cremosa.

Una vez que los cupcakes estén fríos, decorar con la buttercream… y lo que queráis: canela, nueces picadas, una zanahoria hecha de fondant o mazapán,… eso ya es cuestión de la imaginación de cada uno y de la disponibilidad de ingredientes 🙂

Nota: La buttercream les da un sabor muy bueno, pero tenéis que probarlos sin ella, el bizcocho en sí está de vicio… estoy pensando en hacerlo en versión tarta 🙂

Tarta Sacher :)

Los que leáis este blog a menudo sabréis que esta no es la primera vez que cuelgo fotos de una Sacher, de hecho fue mi primera “entrada repostera” 🙂

Desde entonces muchos me habéis pedido que colgara la receta, así que el miércoles me puse manos a la obra y decidí probar la misma que ya había utilizado pero en un molde más pequeñito (17 cm en lugar de 24), el resultado fue esta “tartita para dos” :),  perfecta para regalarle a una pareja de amigos que casi nunca llegan a probar mis peripecias pasteleras (solemos vernos a finales de semana y para entonces ya no quedan ni las migas 🙂 )

¡La cantidad de ingredientes es la misma que la que había utilizado para el molde de 24cm!, la diferencia es que ésta quedó más gordita (sobre 8-9cm) y pude dividirla en 3 capas sin problema… La verdad es que una vez recubierta parecía una tartita de juguete, más mona… ;)… ya sé que suena cursi, pero me dio una pena cortarla… 😀

La única “precaución” para este tipo de tartas gruesas es asegurarse de que el molde es lo suficientemente alto, el mío mide 6,5 cm… poco, como pude comprobar… Os podéis imaginar que me pasé casi toda la cocción pegada al horno, viendo como la masa crecía irremediablemente, … como cada vez quedaba menos para llegar al borde,… como,efectivamente, llegaba y… afortunadamente, en ese momento ya estaba lo bastante hecha para no desparramarse, así que creció medio cm por encima del borde y ahí se quedó 🙂

Ingredientes:

Para el bizcocho:

160 g de chocolate de cobertura negro (las coberturas que he encontrado hasta ahora tienen sobre un 54% de cacao y el color que le dan al bizcocho no es tan oscuro como me gustaría, así que en este caso usé mitad cobertura y mitad choco negro del 80% :). Eso ya va según gustos)

120 g de harina

150 g de azúcar

100g de mantequilla

4 huevos

10 g de levadura

Para el relleno:

100 g de azúcar

1 vaso de agua

1 vasito de ron dorado

200 g de mermelada de albaricoque (es una aproximación, depende mucho del tamaño de la tarta y de lo que os guste la mermelada 🙂 )

Para la cobertura:

150 g de chocolate de cobertura (fondant)

150 ml de nata para montar

75 g de mantequilla

Método:

Preparación del bizcocho:

1. Derretir el chocolate y la mantequilla juntos y dejar enfriar la mezcla. Se puede hacer al baño María o en el microondas, es este último caso tened mucho cuidado de que el chocolate no llegue nunca a hervir.

2. En un bol batir las yemas con la mitad del azúcar, añadírselo a la mezcla anterior (que debe de estar templada) y batir todo bien hasta obtener una mezcla homogénea.

3. En otro bol juntar la harina con la levadura, tamizarla (podéis usar un colador) e irla incorporando a la mezcla anterior poco a poco. La masa que os queda después de este paso es bastante dura, la primera vez pensé que me había equivocado y había echado demasiada harina, no os preocupéis, eso se arregla en el punto 5.

4. Montar las claras a punto de nieve y, casi al final, añadirles el azúcar restante.

5. Añadir poco a poco las claras montadas a la mezcla del punto 3, mezclando con mucho cuidado (sin batir), sólo envolviendo. Hemos pasado el trabajo de montar las claras, si ahora batimos fuerte habrá sido trabajo en balde 🙂

6. Untar el interior del molde con mantequilla y harina para evitar que se pegue la tarta.

7. Añadir la mezcla y meter en el horno a 180ºC durante 25 minutos, bajar a 160ºC y mantener 25 minutos más. Comprobar con un pincho o cuchillo que está hecho antes de sacarlo.

8. Desmoldar en frío (para evitar que se rompa) y dividir en 2 o 3 capas (dependiendo de lo alta que nos haya quedado)

Preparación del relleno:

1. Calentar durante 5 minutos el agua, el azúcar y el ron.

2. Emborrachar las capas con la mezcla anterior y añadir la mermelada. Dependiendo de la marca de mermelada y del gusto de cada uno puede ser buena idea pasarla antes por la batidora para que quede más fina.

3. A la hora de volver a montar las capas poner la de abajo arriba, ya que es la más plana, de esta forma la tarta tendrá un mejor aspecto.

Preparación de la cobertura:

1. Calentar la nata hasta ebullición, sacar del fuego y añadir el chocolate en trozos pequeños y la mantequilla. Mezclar bien.

2. Para bañar la tarta, colocarla primero sobre una rejilla, con un plato debajo para recoger el sobrante. Bañar con la cobertura

3. Cuando no gotee, pasarla a un plato o fuente y dejarla enfriar.

… y a disfrutar… 😀